Y tú, ¿te lavas las manos?

¡Hola!

Hoy quiero hablar sobre un hecho que me llama mucho la atención últimamente y que me parece bastante grave y preocupante. Vengo observando de manera reiterada en diferentes clínicas y centros, que el odontólogo o estomatólogo, da igual si está en periodo de formación o tiene muchos años de experiencia, se dedica a la cirugía o a la conservadora, no se lava las manos antes de tratar al paciente y tampoco después. Se piensa que con ponerse guantes es suficiente. Y además, con esos guantes se toca la historia clínica, el ordenador, la mascarilla, el pelo, un kleenex, el móvil… Cuando se “invita a la reflexión” al profesional, la contestación siempre es la misma: “No he tocado nada antes”. Y yo me pregunto: ¿para coger un boli se necesitan guantes? Pobre paciente que recibe en su boca todos los gérmenes de todo el mobiliario y objetos de la consulta, el mostrador de recepción  y de lo que guarde el profesional en el bolsillo.

También ocurre todo lo contrario: cuando se está realizando un tratamiento a un paciente infeccioso, con máscara facial y doble guante para evitar contagios, el profesional se ajusta la mascarilla a la nariz, coge instrumental de los cajones, se retira el flequillo o pasea de un gabinete a otro con los guantes contaminados. ¿Y la moda de salir a la calle con el pijama y los zuecos? ¿Y la de llevar la ropa de la calle debajo del pijama en el área quirúrgica? ¿Y la de guardar un puñado de guantes en el bolsillo para tenerlos más a mano?

Contaminación cruzada

Recordemos que las medidas de bioseguridad y métodos barrera para la prevención de la infección cruzada se han diseñado para la  protección tanto del profesional y personal auxiliar como del paciente, principal protagonista de nuestros tratamientos.

Y tú, ¿te lavas las manos?

¡Hasta la próxima!